Estados Unidos amplía su ofensiva comercial con nuevos aranceles a 60 socios por presunto incumplimiento en la lucha contra el trabajo forzoso

Washington. La administración del presidente Donald Trump intensificó su política comercial al imponer nuevos aranceles a 60 de los principales socios comerciales de Estados Unidos, argumentando que estos países no han adoptado medidas suficientes para impedir la importación de productos elaborados mediante trabajo forzoso.

Las nuevas tarifas, que oscilan entre el 10% y el 12,5%, comenzaron a aplicarse este viernes y afectan a economías de gran peso en el comercio internacional, entre ellas China, la Unión Europea, Canadá, el Reino Unido, Japón e India. Según el Gobierno estadounidense, estas naciones representan alrededor del 99,4% de las importaciones que ingresan al mercado estadounidense.

La decisión sustituye el arancel temporal del 10% que había sido implementado meses atrás y marca un nuevo episodio en la estrategia comercial impulsada por Trump desde su regreso a la Casa Blanca.

La lucha contra el trabajo forzoso, eje de la medida

La Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) explicó que la medida busca presionar a los países para que fortalezcan sus controles sobre las cadenas de suministro y eviten la entrada de bienes fabricados mediante trabajo forzoso.

El representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, señaló que la aplicación de estos aranceles pretende corregir prácticas que, según Washington, constituyen violaciones a los derechos humanos y generan una competencia desleal en el comercio internacional.

Para respaldar la decisión, el Gobierno recurrió a la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974, legislación que permite adoptar medidas comerciales contra prácticas consideradas perjudiciales para los intereses económicos de Estados Unidos.

Diferencias en las tarifas

Las autoridades estadounidenses informaron que los países que ya se comprometieron a implementar y hacer cumplir prohibiciones efectivas contra la importación de mercancías producidas con trabajo forzoso enfrentarán un arancel del 10%.

En cambio, aquellos socios comerciales que, según Washington, no han demostrado avances suficientes estarán sujetos a un gravamen del 12,5%.

Hasta el momento, la Casa Blanca indicó que 10 socios comerciales han aceptado incorporar estas restricciones dentro de sus acuerdos comerciales con Estados Unidos, mientras que otras naciones han comenzado a adoptar medidas similares tras las investigaciones impulsadas por el Gobierno estadounidense.

Continúa la escalada comercial

La decisión se suma a otras acciones recientes de la administración Trump. Días atrás, Washington anunció un arancel del 50% a determinados productos procedentes de Canadá, invocando la Sección 338 de la Ley Arancelaria de 1930.

Estas medidas llegan además después de que, a principios de este año, la Corte Suprema de Estados Unidos determinara que varios de los aranceles globales impuestos bajo poderes de emergencia habían sido establecidos de manera ilegal. Desde entonces, la administración ha recurrido a otros instrumentos legales para mantener su política de protección comercial.

Analistas consideran que la nueva ronda de aranceles podría aumentar las tensiones comerciales entre Estados Unidos y varios de sus principales socios, además de generar un impacto en las cadenas globales de suministro y en el costo de numerosos productos que ingresan al mercado estadounidense.

Fuente: BBC


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