Para muchos, alentar a la selección nacional implica comprar un boleto de avión o encender el televisor. Para Lucas y Leandro, dos cordobeses apasionados por el fútbol y el ciclismo, significa completar una travesía de más de 6.000 kilómetros a fuerza de pedal. Los jóvenes argentinos recorren las carreteras de Estados Unidos con un único objetivo: acompañar al vigente campeón del mundo en cada sede del torneo.
La aventura comenzó el pasado 20 de abril en el centro de Argentina. El plan original contemplaba un viaje de 45 días que incluyó su tramo más complejo al cruzar la Cordillera de los Andes, donde soportaron alturas de 5.000 metros y temperaturas extremas de hasta 15 grados bajo cero. Tras avanzar por el continente, pedalearon hasta Ciudad de Guatemala, punto donde tomaron un vuelo hacia Oklahoma City para retomar la ruta en dos ruedas dentro de territorio estadounidense. Desde entonces, ya han sumado kilómetros entre Kansas, Dallas, Miami y Atlanta, con la mirada puesta en Nueva York si la Albiceleste clasifica a la final.
Toda una vida en la bicicleta
Lejos de ser ciclistas profesionales, ambos se definen como «locos» movilizados por la pasión. Sus bicicletas, diseñadas especialmente por la marca CC9 con imágenes de Lionel Messi, Diego Maradona y las tres estrellas mundialistas, funcionan como auténticas casas rodantes. En ellas cargan carpas, sacos de dormir, una cocina de camping, ropa indispensable, equipos para filmar lo que será su segundo documental y, por supuesto, el infaltable equipo de mate. Aunque el grupo inicial era de cuatro personas, bajas por visados y motivos personales dejaron el desafío en manos de este dúo.
Esta odisea no es una novedad para ellos. Lucas inició esta tradición en el Mundial de Brasil 2014, donde descubrió en la bicicleta una forma única de conectar con los paisajes y las personas. Posteriormente, junto a Leandro, cruzaron África y Medio Oriente para llegar a Qatar 2022. “Allá salimos campeones del mundo, entonces tenemos que estar acá», afirma Lucas con orgullo.
Sin entradas, pero con fe ciega
Hasta el momento, el dúo cordobés ha presenciado todos los encuentros de la selección en el campeonato actual. Lo curioso es que, al igual que en Qatar —donde lograron presenciar los siete partidos incluida la final contra Francia—, comenzaron el viaje sin entradas aseguradas. Sin embargo, la confianza de entrar a los estadios se mantiene intacta: «No hay otra posibilidad», aseguran.
Más allá del resultado deportivo, los viajeros destacan que la verdadera recompensa se encuentra en la ruta. El reconocimiento de los aficionados y las muestras de apoyo que reciben al pasar transforman el desgaste físico en una experiencia inolvidable, demostrando que para estos hinchas el camino es tan valioso como el propio destino.