El Ministerio de Salud de Irán informó este viernes 17 de julio que los ataques lanzados por Estados Unidos contra su territorio desde el pasado 22 de junio ya dejan 38 muertos —entre ellos tres mujeres y un menor— y más de 400 heridos. La última ofensiva, registrada entre la noche del jueves y la madrugada del viernes, marcó la sexta jornada consecutiva de bombardeos en un conflicto que se desató originalmente el 28 de febrero tras ataques israeloestadounidenses y que se reactivó con fuerza el 7 de julio tras incidentes con buques en el Golfo.
Teherán acusó formalmente a Washington de destruir infraestructura civil, reportando impactos en puentes, un aeropuerto y una estación de tren, mientras que el comando militar estadounidense en la red social X afirmó haber golpeado «decenas de objetivos militares», incluyendo defensa aérea, vigilancia costera e infraestructura logística.
Represalias y expansión del conflicto en la región
La escalada bélica ha quebrado el alto el fuego alcanzado en abril y ya genera impactos directos en varios países vecinos del Golfo:
- Ataques en Omán y Kuwait: Los Guardianes de la Revolución iraníes confirmaron haber bombardeado radares militares de EE. UU. en Omán, justo en la orilla sur del estratégico estrecho de Ormuz. Asimismo, un vocero militar iraní reivindicó ataques con drones explosivos contra instalaciones estadounidenses en Kuwait.
- Alertas en Catar y Baréin: Las fuerzas armadas de Kuwait y Catar reportaron haber enfrentado incursiones aéreas al amanecer, mientras que en Baréin las sirenas de emergencia se activaron en dos ocasiones.
- Amenaza a la infraestructura energética: El ejército iraní lanzó una advertencia directa, asegurando que si Estados Unidos continúa golpeando sus instalaciones, «todas las infraestructuras de la región se convertirán en objetivos legítimos para Irán», lo que pone en riesgo el flujo logístico y petrolero del Golfo.
Llamado internacional al cese al fuego
Ante el peligro de un colapso económico global y un recrudecimiento de los combates —que también mantienen un frente activo en Líbano entre Israel y el movimiento Hezbolá—, potencias internacionales intentan frenar las hostilidades.
Este mismo viernes, tras una reunión bilateral en Shanghái, los ministros de Relaciones Exteriores de China (Wang Yi) y de Pakistán (Ishaq Dar, cuyo país ejerce de mediador) emitieron un comunicado conjunto expresando su profunda preocupación por el deterioro de la crisis. Ambas naciones instaron formalmente a Washington y a Teherán a cesar los combates de manera inmediata y restablecer las mesas de diálogo diplomático.
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