Desmantelan red de trata en Santa Cruz: Capturaban jóvenes para enviarlos como «carne de cañón» a la guerra en Rusia

Una investigación de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) y el Ministerio Público destapó un engranaje clandestino de trata de personas en el departamento de Santa Cruz. La red captaba a ciudadanos en situación de vulnerabilidad económica bajo falsas promesas de empleo civil en Rusia para luego forzarlos a combatir en la primera línea del frente contra Ucrania.

Los operativos policiales en las zonas este y sur de la capital cruceña resultaron en la aprehensión de cuatro familiares de Amador M., identificado como el principal reclutador y cabecilla de la estructura criminal en la región.

Cifras y focos de captación del caso

El comandante de la Policía Boliviana, Mirko Sokol, y la fiscal superior en Razón de Género, Alejandra Rocha Villarroel, confirmaron la existencia de tres procesos penales abiertos (iniciados entre mayo y julio) debido a la magnitud de la organización:

  • 16 víctimas oficiales: Es el número de ciudadanos bolivianos cuya salida del país mediante este esquema ya fue plenamente comprobada por los investigadores.
  • 30 implicados potenciales: Las proyecciones de la Fiscalía estiman que la cifra real de reclutados bajo esta modalidad podría duplicarse a corto plazo.
  • Rincón de Palometas como epicentro: Esta comunidad, ubicada en el municipio de Rosa del Sara, fue el principal foco de captación, registrando al menos 10 jóvenes trasladados. El resto de las víctimas fue reclutado en Santa Cruz de la Sierra, Montero y localidades aledañas.

La ruta del engaño y el modus operandi

De acuerdo con la documentación y los contratos secuestrados, la red financiaba los pasaportes, pasajes aéreos y exámenes médicos (tuberculosis y VIH) de las víctimas para asegurar su salida. Si un recluta se arrepentía a mitad del viaje, los intermediarios lo extorsionaban exigiéndole la devolución inmediata de miles de dólares.

[Santa Cruz (Viru Viru)] ➔ [Bogotá (Colombia)] ➔ [Ciudad de México] ➔ [Estambul (Turquía)] ➔ [Kazán / Moscú (Rusia)]

Para evadir los controles migratorios, la red utilizaba fachadas como cartas de invitación a intercambios culturales (emitidas por instituciones rusas como el Museo de Sterlitamak en Bashkortostán). Una vez que los bolivianos aterrizaban en suelo ruso, el circuito de explotación se ejecutaba sistemáticamente:

  1. Aislamiento: Les retenían de inmediato sus pasaportes y documentos de identidad.
  2. Firma forzada: Se les obligaba a firmar contratos militares de incorporación redactados íntegramente en idioma ruso, los cuales no podían comprender.
  3. Envío al frente: Tras recibir un entrenamiento militar precario de una a tres semanas, eran desplegados en operaciones de alto riesgo conocidas formalmente como «asaltos de carne de cañón».

Campañas digitales y alertas internacionales

La red operaba también mediante plataformas digitales donde ofrecían jugosos sueldos mensuales equivalentes a cientos de miles de bolivianos. Para expandir su alcance, el grupo criminal ofrecía un bono de recompensa de Bs 10.000 a cualquier persona que refiriera o entregara un nuevo candidato.

Organismos como la Federación Internacional de los Derechos Humanos (FIDH) advirtieron que este patrón ya ha sido documentado en Colombia y Perú, estimando de forma extraoficial que uno de cada cinco extranjeros reclutados bajo este esquema muere en combate. Mientras la Cancillería boliviana activó protocolos de asistencia consular mediante su embajada en Moscú, la Policía continúa con los rastreos para dar con el paradero de Amador M.


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